Xoloitzcuintle, el perro que guía las almas al inframundo

El Xoloitzcuintle es una raza de perros endémica de México, o sea que es el único lugar en el mundo donde nace y vive.

Se cree que el Xolo tiene más de 7 mil años viviendo en la humanidad. La palabra Xoloitzcuintle viene del náhuatl Xólotl, que quiere decir monstruo, extraño o animal y del término Itzcuintli, que significa perro.

Estuvo al borde de la extinción durante la colonización europea, por un lado, debido a que los conquistadores se lo comían –literal-, y por otro, porque se buscaba eliminar las tradiciones religiosas relacionadas a este animal.

 

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Ya para para la Revolución Mexicana, la imagen del xoloitzcuintle fue adoptada por artistas como Frida Kahlo, Diego Rivera, Rufino Tamayo y Raúl Anguiano como uno de los símbolos nacionalistas.

Sin embargo, para los aztecas este pequeño can sin pelos era muy especial y sobre todo respetado, ya que fue un regalo del dios Xólotl para ser guía de las almas de los difuntos que viajaban al Mictlán, mejor conocido como el inframundo.

“Convivía con los antiguos mexicanos de diversas culturas como compañero incondicional de su propietario, incluso después de su muerte, pues se creía que acompañaba a sus dueños a transitar el camino hacia el Mictlán -el inframundo o sitio del eterno descanso- y servía como ofrenda funeraria para sus amos”, comenta Jorge Alvarado Granados, criador con más de 20 años de experiencia y estudioso del también llamado perro azteca.

No cabe duda que somos afortunados de poder vivir  con este can que ha vivido tantos años, y que son un testigo viviente de la historia prehispánica de nuestro país.